Las 3 razones principales por las que fracasa un emprendimiento

Definitivamente no existe una formula mágica para triunfar a la hora de emprender. Sin embargo, si tu objetivo es incrementar la probabilidad de éxito en tu negocio, es muy importante que tengas en cuenta los siguientes 3 factores que comúnmente hacen que fracasen los emprendimientos.

  • Enfocarse en la solución y no en el problema: Normalmente las empresas nacen para atender un problema o necesidad de un mercado cautivo. Sin embargo, es muy común encontrarse con emprendedores que constantemente se obsesionan con la solución y descuidan lo realmente importante, la problemática que están resolviendo. Lo anterior, genera una gran brecha entre lo que el mercado realmente necesita y la propuesta de valor que ofrece la compañía. Por esta razón, se genera una inconsistencia entre el valor entregado y el valor percibido por parte de los usuarios, que termina alejando los clientes potenciales del producto o servicio que ofrece la empresa.
  • Equipo fundador inconsistente: “Lo más importante en un emprendimiento es el equipo”. Esta frase, que día a día se hace más viral, tiene una razón de ser. Generalmente los emprendimientos, para llegar a ser rentables, deben iterar o pivotear su idea inicial decenas de veces. Por esta razón, en el mundo, se está consolidando una tendencia que consiste en invertir en equipos áltamente complementarios respecto a las habilidades profesionales, que compartan objetivos comunes respecto al futuro de la empresa y sobre todo, que estén dedicados tiempo completo a consolidar su proyecto. Lo anterior, debido a que es muy común encontrar casos en los que, de 3 socios fundadores, solo uno esté dedicado tiempo completo y los otros sigan empleados. O mejor aún, que uno de los tres apueste por la empresa que está naciendo como su proyecto de vida, el otro esté convencido que tan pronto pueda va a vender su parte del negocio y el tercero, que solo está interesado en obtener ocasionalmente ingresos extra.

Por esta razón y por los miles de retos y barreras que podrían surgir en el proceso de descubrimiento y consolidación de un emprendimiento, se recomienda que las sociedades se consoliden en sus inicios bajo acuerdos de “Vesting”, el cual, es un modelo que permite que las acciones de una empresa se “ganen”, o se hagan efectivas, únicamente al cumplirse unas condiciones que generalmente están relacionadas a los compromisos adquiridos por cada socio fundador respecto a trabajos o entragables realizados, tiempo mínimo de permanencia en el negocio o eventuales capitalizaciones. 

Recuerda, el hecho de que sea tu amigo no quiere decir que sea tu socio ideal. En este mundo del emprendimiento los equipos son indispensables, pues si quieres avanzar rápido podrás hacerlo solo, pero si tu objetivo es llegar lejos asegurate de estar bien acompañado.

  • No prototipar, validar e iterar: La conceptualización de un producto o servicio, constituye uno de los principales retos para lanzar y evolucionar un emprendimiento. Por esta razón, existe una tendencia generalizada por crear “productos perfectos”, donde se cree que entre más robusto, sofisticado y estable sea mi solución, mucho mejor.

Pareciera contraintuitivo, pero las implicaciones de desarrollar productos altamente sofisticados son realmente negativas, pues además de demandar grandes inversiones monetarias y de tiempo, generan dificultades para hacer ajustes posteriores cuando se obtiene la retroalimentación de los usuarios. Por esto, en el mundo del emprendimiento, el concepto Minimum Viable Product (MVP), o Producto Mínimo Viable, ha tomado tanta relevancia. Los pioneros en desarrollar este concepto fueron Steve Blank y Eric Ries. Su objetivo con esto, fue soportar una metodología llamada “The Lean Start-up”, que permitiera aprender de los clientes para evolucionar los productos con base en las expectativas de los usuarios y así asegurarse de estar desarrollando una solución que realmente agregue valor. Para esto, es indispensable la consolidación de un prototipo, que sea fácilmente adaptable, muy claro funcionalmente respecto a lo que se está validando y que no demande mayor inversión.

Siguiendo estos pasos, sin duda podrás prototipar, validar e iterar tus productos con el menor esfuerzo posible en términos de dinero y tiempo, asegurándote de no desarrollar soluciones que los clientes no quieran. De esta forma, seguro podrás obtener toneladas de información valiosa y muy contundente para seguir adelante con tu emprendimiento.

Existe una frase muy famosa de Reid Hoffman, el fundador de LinkedIn: “Si no te da vergüenza la primera versión de tu producto, has lanzado demasiado tarde”. Por mi parte, además de estar totalmente de acuerdo, simplemente creo que si no lo puedes crear en pequeño mucho menos podrás hacerlo en grande. Anímate y lánzate AHORA.

En el mundo del emprendimiento, y en general en la vida, errar es necesario, inclusive me atrevería a decir que es saludable. No tengo duda que los más grandes empresarios del mundo han sufrido grandes derrotas. Atrévete a fracasar y no dejes de hacer las cosas por miedo a “perder”. Acumular errores puede ser una buena estrategia para alcanzar el éxito, solo asegúrate de no repetirlos.

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