5 Lecciones aprendidas para emprendedores

Leyendo por ahí, encontré esta frase perfecta para el mensaje que quiero compartir con ustedes: “La vida es tan Buena maestra que si no aprendes la lección…te la repite”

Quienes hemos sido emprendedores conocemos muchas formas de “cómo no hacer las cosas”, hemos cometido errores de todos los tamaños, algunos incluso más de una vez y en el intento a veces hemos perdido tiempo y dinero,  pero siempre hemos salido con una buena lección! En mi caso, casi a mis 50s he aprendido muchas lecciones y hoy quiero compartir 5 de ellas:

Lección #1 para emprendedores: La palabra clave en un negocio es la “Recurrencia”

Imagínese por un momento lo difícil que es conseguir 10 nuevos clientes cuyas ventas permitan cubrir los gastos del mes… y al siguiente mes salir a conseguir otros 10 nuevos clientes… y así sucesivamente para lograr el éxito y mantener el negocio indefinidamente. 

Los modelos de negocios exitosos se basan en el principio de las ventas recurrentes en los que un mismo cliente tiene el potencial de hacer una “re-compra” cada x tiempo. Hay que definir bien las características del producto para que su oferta de valor incluya una “vinculación” permanente con la empresa. Existen estrategias como por ejemplo:

  1. Fecha de vigencia o caducidad (pólizas de seguro, suscripciones, educación universitaria, asesorías tributarias)
  2. Contrato de mantenimiento (software, equipos médicos)
  3. Pago por uso (Netflix, spotify)

Las economías de escala indican que una vez se logre el número mínimo de clientes necesarios para cubrir los gastos de funcionamiento (punto de equilibrio) es donde comienza el crecimiento y rentabilización de la empresa.

Lección #2 para emprendedores: Mi bolsillo y el de la empresa no es el mismo.

Suena lógico, pero la verdad es que se trata de un error común, muchos emprendedores, sobre todo al inicio de sus negocios, usan dinero personal para pagar cuentas del negocio y luego usan dinero del negocio para pagar el recibo del agua en casa.  Muchos otros emprendedores no establecen un sueldo o una remuneración clara por su trabajo en la empresa y al final los dineros personales y del negocio se confunden.

Mi consejo es, entienda que el negocio es un ente diferente a su creador, hay que establecer un capital de trabajo, una fuente de ingresos que provenga de los clientes, no de su creador, que los gastos sean los propios del negocio, evite a toda costa que le empresa asuma gastos de la persona y que la persona asuma gastos de la empresa.

Un emprendimiento puede convertirse en una gran empresa pero también puede quebrarse y si eso último pasara, no hay que permitir que también se quiebre su creador, de esta forma, en caso de ser necesario, será viable desarrollar una nueva idea.

Lección #3 para emprendedores: Mis socios NO SON compadres en cuestión de trabajo

Comenzar un negocio en compañía de un buen amigo es mucho más motivador que hacerlo solo; un buen amigo y a la vez socio, nos apoya, nos alienta, nos retroalimenta y nos aporta ideas brillantes para llevar al éxito un emprendimiento. Pero cuidado, en la vida como en los negocios, hay que elegir muy bien a los compañeros de batalla.

Uno de los errores comunes entre amigos/socios es que no se dejan claros los roles, las jerarquías y las responsabilidades, si eso pasa, en algún momento la amistad se vuelve un gran problema de trabajo y al final las cosas terminan mal y uno termina perdiendo al amigo y de paso, al negocio.

Una amigo de verdad comprende que de la puerta de la oficina hacia afuera las relaciones son informales, se puede bromear con todo y las reglas son laxas, pero al interior de la empresa debe reinar la formalidad, las cosas deben ser procedimentales, comunicativas y explicitas. 

Una relación socio/amigo bien administrada y equilibrada es la base de un crecimiento asegurado basado en la confianza, la transparencia y el trabajo equitativo.

Lección #4 para emprendedores: Lo que no se mide.. no se logra

Solo basta recordar alguna reunión de trabajo en la que el más elocuente y empático del equipo explica a los demás lo mucho que hizo durante el mes, el amor que le puso a su trabajo, lo difícil que implica conseguir cada logro, lo felices que están los clientes con nuestra propuesta de valor, los maravillosos comentarios que recibimos…… todo eso está muy bien… pero al final…. “Un negocio que no logra, no vive” y “Un negocio que no mide, no logra”.

Es importante definir los factores claves de éxito de la empresa, expresarlos en términos de ventas, de finanzas, de penetración de mercado, de competencia, de gestión, volverlos unidades o porcentajes y medirlos en horizontes de tiempo.

En lo comercial por ejemplo, es vital medir la gestión del pipeline, definir claramente los márgenes de ganancia, las listas de precio, los nichos de mercado, el número de visitas y ofertas aceptables. En lo financiero es crucial medir la gestión del dinero, los puntos de equilibrio, entre otros aspectos.

Cada negocio tiene su propia escala dependiendo de aquello que sea estratégico, lo importante es que haya claridad que un negocio exitoso se mide en cifras.

Lección #5 para emprendedores: La ironía del Corazón.

Pocas cosas se aman tanto como nuestro primer emprendimiento. En los negocios como en la pareja, existen amores ciegos, sordos y tercos. La verdad es que uno se enamora de su proyecto y eso está bien, uno lo cuida, lo alimenta, le dedica todo el tiempo y atención, pero, al igual que las relaciones de pareja, no solo se puede dar amor, también hay que recibir, hay que saber identificar el momento justo en que el amor no es correspondido y hay que alejarse aunque duela el corazón.

En palabras de negocios, hay que tener la cabeza fría para darse cuenta si el producto que estamos ofreciendo al mercado no es percibido con valor por los clientes, hay que ajustarlo e intentarlo nuevamente, pero en algún momento hay que estar listos para identificar si un emprendimiento nos perjudica y aleja de nuestros sueños… Aunque duela… habrá que dejarlo ir.

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